https://www.loc.gov/resource/sn83045462/1938-05-12/ed-1/?sp=1&st=pdf&r=-0.512,-0.315,2.023,2.023,0


https://www.sndeditores.com/media/sndeditores/files/sample-136351.pdfJohn T. Whitaker: “No ha existido ningún mando militar más capaz en

España que el General Yagüe”

Se han escrito verdaderos ríos de tinta sobre la supuesta entrevista

que el periodista del New York Herald Tribune realizó al entonces

teniente coronel Yagüe y que trataba de “la matanza de Badajoz”:

«Naturalmente que los hemos matado. Me dijo ¿Qué suponía usted?

¿Iba a llevar 4.000 prisioneros rojos con mi columna, teniendo que

avanzar contra reloj? ¿O iba a dejarlos en mi retaguardia para que

Badajoz fuera rojo otra vez?».

Este pasaje fue reproducido por Whitaker en dos publicaciones. La

primera en 1942, en una revista jurídica con el título Prelude to Word

War. A witness from Spain, in: Foreign Affairs; an American Quaterly

Review, 106. La segunda, en 1943, en un libro: We cannot escape

History, New York: Macmillan, 1943, 113.

Lo cierto y verdad es que no hay referencias a que dicha entrevista

se llegara a realizar. En ningún artículo de periódico o libro de historia

escrito entre 1936 y 1942 se cita una sola vez; pero es que como

demostraremos hoy, ni tan siquiera el propio Whitaker se refiere a

ella cuando en un artículo escrito en mayo de 1938 escribió sobre el

general Yagüe. Para ratificar que esa supuesta entrevista nos es más

que una farsa, traemos hoy a colación un artículo firmado por el

propio Whitaker donde ensalza la figura del General.

Pero empecemos por el principio para comprender este

acercamiento de Whitaker a la figura de Yagüe que ha pasado

desapercibido por una historiografía de parte más preocupada en

entender esta ciencia como un arma de combate que como la

herramienta que propugnaba Don Manuel Azaña; en su famoso

discurso, celebrado el 18 de Julio de 1938 en Barcelona, para lograr

la Paz, piedad y perdón de todos los españoles.

Los enfrentamientos de Yagüe y Franco son de sobra conocidos.

Entre ellos destacamos el surgido respecto al desvío de la Columna

Madrid que acudió en socorro de los defensores del Alcázar de

Toledo en lugar de ir directamente hacia Madrid -como era el deseo

de Yagüe- y que a la postre le costó ser relevado del mando y

sustituido por el general Varela.En 1937, surge otra fuerte discrepancia cuando Manuel Hedilla, jefe

de Falange es detenido y encarcelado.

En marzo de 1938 se producen los bombardeos alemanes e italianos

sobre la ciudad de Barcelona. Algunos militares como los generales

Moscardó y Yagüe consideraron que eran injustificable estos ataques

sin contar con la aprobación de Franco y elevaron sus quejas al

Generalísimo.

En este marco histórico, de tiras y aflojas, y de cómo llevar el curso

de la Guerra, el 19 de abril de 1938, ya con el empleo de General,

Yagüe pronunció un discurso «incendiario» en Burgos, en el

aniversario de la Unificación de Falange y los Carlistas. En este

discurso se pronunció a favor de la concordia, de la clemencia y de

la integración de todos los españoles en la tarea de la reconstrucción

nacional y le costó, a la postre, sufrir arresto domiciliario y dejar

temporalmente la jefatura del Cuerpo del Ejército Marroquí.

En este preciso momento entra en juego un viejo conocido, el

periodista norteamericano John Whitaker, con el que había coincido

en su camino hacia la Capital de España en el otoño de 1936. Había

que desestabilizar al bando nacional y que mejor manera que usando

a un buque insignia del movimiento y referente en el frente de batalla,

nada y nada menos que su «amigo» el general Juan Yagüe.

Whitaker, había salido por piernas de la España nacional en

Diciembre de 1936, tras los temores, no infundados, de considerarlo

proclive al bando del Frente Popular. Así lo describe Gonzalo de

Aguilera «había recibido informes del Servicio de Inteligencia

sobre sus inclinaciones pro republicanas y la labor de

propaganda que estaba llevando a cabo» (Luis ARIAS

GONZÁLEZ, Gonzalo de Aguilera Munro XI Conde de Alba de Yeltes

(1886-1965) Vidas y Radicalismos de un Hidalgo Heterodoxo,

Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 2013, 137).

Llama poderosamente la atención que en esta nueva referencia

histórica, Whitaker, que trabajaba entonces para el Chicago Daily

News como corresponsal desplazado en París, no menciona para

nada los hechos de Badajoz ni por supuesto esa entrevista sobre los

4000 prisioneros asesinados en esa ciudad de frontera y que no

dejaba en bien lugar al ya general Yagüe.

Hacemos una trascripción de la misma que fue publicada en el

periódico de Washington Evening Star el 12 de mayo de 1938

(versión de Marina Draskovic, traductora jurada)Franco encarcela al General Rebelde que llamó “bestias” a los

alemanes

Por John T. Whitaker

Paris, 12 de Mayo (1938)

Informadores de toda confianza, en la España de Franco,

comunican que el General Juan Yagüe, uno de los oficiales del

campo rebelde más destacados, ha sido encarcelado como

resultado de un discurso que pronunció y ofendió a los italianos y

alemanes.

Al señalar que los rebeldes aún no han conseguido una victoria

decisiva el General Yagüe, dijo que los españoles no deben

desacreditar la valentía de los leales que defienden la Republica

con increíble valor.

Dijo que se hablaba demasiado de las Brigadas Internacionales del

lado leal, que en realidad eran insignificantes si se comparan con

los italianos y alemanes que se hicieron cargo de la situación en la

zona franquista y actuaban como “aves de rapiña”.

Este discurso, enfureció especialmente a los alemanes, y a su

servicio secreto, que prácticamente controlan la zona franquista,

insistieron en su detención, a pesar que el Ministro de Agricultura

Fernández Cuesta y Ministro de Sindicatos González Bueno,

intentaron protegerlo.

Este corresponsal, durante los cinco meses que estuvo con el

ejército de Franco, conoció bien al General Yagüe y recuerda

que en dos ocasiones se enfrentó con el Generalísimo

Francisco Franco, a quien acusa de vender España a los

extranjeros.

No ha existido ningún mando militar más capaz en España que

el General Yagüe, llevó con éxito a sus moros por los campos de

Talavera de la Reina y en otras batallas; que hicieron, por ejemplo,

posible la toma de Toledo y casi la captura de Madrid.

Sin embargo, se afilió al partido Falangista y otros grupos, cuyos

programas sociales molestaron a la junta militar, que encarceló o

asesinó a casi todos los líderes falangistas.

El General Yagüe fue relevado de su mando y se le dio un puesto

de menor rango, pero cuando la victoria parecía cada vez másremota, Franco llamó a Yagüe para que regresara al campo de

batalla.

Desde entonces, el General Yagüe ha representado a ese sector

minoritario en España que siente que el General Franco ha

traicionado a su país en manos de italianos y alemanes.

El arresto del General Yagüe es significativo porque conducirá al

arresto de otras o provocará problemas dentro de las divididas filas

franquistas.

Al respecto habrá que decir, que el periodista norteamericano se está

refiriendo al discurso que Yagüe pronunció en Burgos (ya referido

anteriormente) y que se puede leer en su integridad en:

http://fundacionyague.org/discurso-pronunciado-por-el-general-

yague-en-burgos-9-de-abril-de-1938/

Muy posiblemente Whitaker obtuviera esta información a través de

los canales oficiales que la Republica española tenía en Paris y estos

recogieron esta información por el SIM que estaba infiltrado en la

zona franquista. El periodista italiano Concetto Pettinato, destinado

en Burgos, publicó una crónica en la Stampa donde llegó a afirmar

que Juan Yagüe había sido detenido.

Posteriormente, Yagüe no dejo de incordiar al Generalísimo, con su

“indisciplina”.

Yagüe libera Barcelona en enero de 1939 . Allí pronunciará otros de

sus históricos discursos en el que abogaba por “una amnistía para

recuperar a los presos políticos para la vida social”.

Según nos cuenta Toño Carrillo en un artículo publicado en el

mundo.es en enero de 2019 : “ Yagüe fue relevado de sus funciones,

aunque volvió para la toma del resto de Cataluña.

En noviembre de 1940 fue cesado. Oficialmente, había conspirado

en un complot falangista. Extraoficialmente, propugnó una

reconciliación y dio su apoyo firme a las ambiciones alemanas.

Incluso en San Leonardo (Soria), su localidad natal, aún se rumorea

que le dio una bofetada a Franco durante una discusión y eso le costó

su puesto.

En 1942 propone a Juan de Borbón, nada más y nada menos que la

“restauración de la monárquica .En una cartas cruzadas entre el

pretendiente al trono y el general “Hoy y por lo que a la instauraciónde la monarquía se refiere estamos en una posición poco sólida que

habrá que mejorar”.

De aquel intento de reinstauración monárquica, nada más se supo y

el General Yagüe siguió sus derroteros y prosiguió su afán para lograr

crear una España prospera, donde la concordia entre españoles

fuera la base en la que se cimentara el futuro de la nación.

No podemos dejar de expresar lo que en aquella época Yagüe

opinaba de Franco:

“Establecido así el contacto y mantenido constantemente pronto verá

V.M. si Franco es o no sincero. Si lo es, V. M. irá recogiendo riendas

hasta tener en su mano el mando; esto sería lo ideal".

"V. M. reunirá pruebas para en su día demostrar al país la falta de

sinceridad y caerá por su base esa postura gallarda y generosa y

habremos conseguido situarnos en una base de partida sólida y

ventajosa".

La hija del General, María Eugenia, guarda con cariño toda esa

correspondencia que pone a cada uno en su sitio.

En aquellos años de posguerra Yagüe no paraba rama en rama verde

y así obtenemos otro testimonio revelador del espíritu rebelde del

General.

Rafael Méndez en su libro “caminos inversos” (paginas 129-130) nos

informa que en septiembre de 1945 Juan Negrín pasa por la casa

que el prestigioso medico lorquino tenía en México y en un momento

de la conversación salé a relucir el nombre del general Yagüe,

cuando Negrín le comenta que en un nuevo gobierno figuraría como

ministro de Defensa, un general muy conocido que había luchado al

lado de Franco. Intervino para tal designación el general De Gaulle

que deseaba para España un gobierno conservador que propiciara la

unión de los españoles. Era la manera más segura, de contar con la

aprobación de los militares y expulsar a Franco de España. El plan,

si alguna vez lo hubo, evidentemente no fructificó, pero el nombre de

Yagüe volvía a estar en la palestra.

Así mismo el 15 de febrero de 1949 la CIA norteamericana estaba al

tanto de la preparación de un golpe de estado liderado, nada más y

nada menos, que por el general Yagüe. Un informante anónimo

(posiblemente alguien vinculado a la embajada de los EEUU en

Madrid) da datos y nombres del plan que se estaba fraguando paraapartar a Franco del poder. Al final la intentona quedó en nada pero

aquí queda dicho a los efectos históricos oportunos.

Como vemos Whitaker usó la figura de Yagüe como «bandera de

disidencia y síntoma de debilidad de los poderes públicos». Palabras,

por cierto, pronunciadas por el propio Francisco Franco a comienzos

de 1940 cuando se refiere a Yagüe, en su enésimo enfrentamiento

por la no entrada de España en la II Guerra Mundial y que le costó

en junio de 1940 su puesto de ministro del Aire, y que están

magistralmente recogidas en un artículo que firma Francisco

Bendala:

https://fnff.es/historia/207163427/De-como-Franco-ceso-a-Yague-

por-Francisco-Bendala.html

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