LA COMUNIUCACIÓN POLÍTICA: EL " FRAMING"( O ENCUADRE)
La comunicación política moderna, funciona a través es un fenómeno que la psicología cognitiva y la ciencia política llaman: la construcción de narrativas ideológicas a través del “framing” (o encuadre).
Independientemente del color político, el mecanismo psicológico que mencionas se basa en aprovechar piezas de información reales para armar un relato que encaje perfectamente en un modelo mental preexistente. En la práctica, esto se apoya en tres herramientas clave:
• Sesgo de confirmación selectivo: No se inventan todos los datos; se seleccionan meticulosamente aquellos fragmentos de la realidad (un indicador económico favorable, una ley social aprobada) que validan la gestión de una figura como Zapatero, ignorando o minimizando activamente los datos que la contradicen (como la gestión de la crisis de 2008).
• Racionalización a posteriori: Cuando la realidad choca frontalmente con la ideología, la retórica política no cambia el modelo mental; busca culpables externos o reinterpreta los hechos para que el relato siga siendo coherente para sus seguidores.
• Conexión emocional sobre la factual: Las falacias(1) funcionan porque apelan a la identidad del ciudadano. Si el relato toca la fibra de "quiénes somos" o "qué valores defendemos", el cerebro tiende a pasar por alto las inconsistencias lógicas o las verdades a medias.
Al final, la política a menudo se convierte en una batalla de relatos donde el objetivo no es describir la realidad con precisión científica, sino ofrecer una interpretación de la misma que resulte cómoda y justificable para su propio electorado.
NOTA A PIE DE PÁGINA
(1) La RAE define falacia como un engaño, fraude o mentira con la que se intenta dañar a alguien. En el ámbito de la argumentación, se refiere a razonamientos defectuosos o inválidos que no prueban una conclusión, pero que pueden producir un efecto de engaño en el destinatario

Comentarios
Publicar un comentario