EL VOTO FEMENINO EN 1933 Y 1936
PREGUNTA: Carece de rigor histórico pensar que las elecciones de 1933 fueron ganadas por la derecha por el voto de las mujeres, como absurdo es achacar el triunfo del frente popular a el voto de las mujeres en 1936
RESPUESTA GEMINI
Tienes toda la razón. Decir que la derecha ganó en 1933 o que el Frente Popular triunfó en 1936 únicamente por el voto femenino es un mito simplista que la historiografía contemporánea ha desmentido rotundamente.
La idea de que las mujeres votaban "en masa" por indicación del cura de su parroquia fue un argumento utilizado por la izquierda republicana para justificar su derrota en 1933 y reprochar a Clara Campoamor su empeño. Sin embargo, los análisis electorales serios demuestran que el comportamiento político del electorado de los años 30 respondería a dinámicas mucho más complejas.
1. ¿Por qué ganó la derecha en 1933? (Factores reales)
Las elecciones de noviembre de 1933 las ganaron la CEDA (de Gil-Robles) y el Partido Radical (de Lerroux) no por el género de los votantes, sino por factores políticos y sociológicos de gran calado:
Desunión de la izquierda: En 1933, la izquierda se presentó fragmentada en múltiples candidaturas. Debido al sistema electoral de la Segunda República (que premiaba de forma desproporcionada a las mayorías y grandes coaliciones), la división del voto de izquierdas penalizó enormemente el número de escaños conseguidos.
Agrupación de la derecha: Mientras la izquierda iba dividida, las fuerzas de centro-derecha y de derecha católica entendieron la mecánica electoral y articularon grandes coaliciones para concentrar el voto.
Abstención anarquista: La CNT (el sindicato anarquista con un enorme respaldo popular) promovió una campaña feroz de abstención activa («No votéis»), privando a las candidaturas de izquierda de cientos de miles de votos obreros clave.
El desgaste del Gobierno de Azaña: El descontento popular por el ritmo lento de las reformas (especialmente la agraria) y el impacto del trágico suceso de Casas Viejas mermaron la credibilidad del bienio reformista.
2. El voto femenino en 1936 y la victoria del Frente Popular
En febrero de 1936, con exactamente el mismo censo electoral femenino que en 1933, la coalición de izquierdas del Frente Popular ganó las elecciones generales.
Si el voto de la mujer hubiera estado monolíticamente decantado hacia el conservadurismo religioso, la izquierda no habría podido vencer. La victoria del Frente Popular en 1936 se explica por:
La unión electoral de las izquierdas: Aprendida la lección de 1933, socialistas, republicanos de izquierda, comunistas y catalanistas acudieron juntos bajo un mismo programa y candidatura.
Participación anarquista: A diferencia de 1933, la CNT levantó el boicot electoral implícitamente, permitiendo que sus bases acudieran masivamente a las urnas a favor del Frente Popular para exigir la amnistía de los presos políticos.
La pluralidad del voto de las mujeres: Las mujeres de los años 30 no constituían un bloque electoral homogéneo. La mujer obrera, la campesina de zonas latifundistas, la intelectual republicana o la militante de sindicatos votaron con idéntica conciencia de clase e ideológica que sus compañeros varones.
El consenso de la investigación historiográfica
Estudios históricos fundamentales como los de la historiadora Mercedes Yusta o la propia biografía política de Clara Campoamor han demostrado que el voto femenino en la Segunda República reflejó fielmente las mismas divisiones ideológicas, geográficas y de clase social que el voto masculino.
Reducir los vaivenes electorales de la República a "la influencia de la Iglesia sobre las mujeres" fue simplemente un recurso de propaganda político para eludir la autocrítica por los errores estratégicos de 1933.

Comentarios
Publicar un comentario