NAZIS CON CHAPELA, LA RAZA SOÑADA POR HITLER Y EL PNV
Euzkadi, 29 de abril de 1937:
"Duras jornadas le esperan, tal vez, al vasco para rescatar su preciosa independencia [...] Sabino presintió, sin duda, días aciagos para el porvenir de la patria [...] Nueve meses han transcurrido desde que el monstruo abrió sus fauces[...]
No sabemos las tarascadas que aún nos dirigirá la fiera[..] Es posible que no todos experimentemos al final de su enterramiento. ‚Qué importa! [...] podéis desplegar por nuestros valles y montañas toda esa inmunda amalgama de mahometanos negros, protestantes rubios, legionarios sifilíticos y españoles degenerados [...]
UN DOCUMENTAL POLÉMICO
Nazis con chapela, la raza soñada por Hitler y el PNV
El documental 'Una esvástica sobre el Bidasoa, de Javier Barajas y Alfonso Andrés habla sobre los extraños vínculos entre el PNV y el partido nazi
Por Javier Zurro
21/11/2013 - 06:00 Actualizado: 22/11/2013 - 17:01
A principios de los años cuarenta, las tropas alemanas entran en la zona del Bidasoa. Los soldados toman Euskadi como sitio de descanso. De fácil acceso desde la Francia ocupada y con unas características que lo convertían en el lugar perfecto donde reponerse antes de volver al conflicto. Esta zona se convierte también en un punto estratégico para los nazis, ya que su cercanía con el país galo hizo que fuera el único nexo de unión con la España franquista y un lugar por el que hacer llegar provisiones.
Sin embargo, existía un interés mayor por los vascos. Sus particulares señas de identidad, el idioma propio, y la defensa de una pureza racial hicieron que desde el partido nazi se buscara el conseguir un vínculo con el Partido Nacionalista Vasco. Así lo demuestra el documental Una esvástica sobre el Bidasoa, dirigido por Javier Barajas y Alfonso Andrés, que documenta los contactos entre miembros del PNV y los nazis en plena Segunda Guerra Mundial.
La película, que se estrena hoy, toma como base In lande der Basquen, un filme propagandístico rodado en el País Vasco por Herbet Brieger en el que se muestran todos los tópicos folclóricos y culturales de la vida rural vasca. No es el único documental rodado en estas tierras, pero sí el único que se conserva, y en él se puede apreciar una intención ideológica clara, como explica para El Confidencial Javier Barajas, director de Una esvástica sobre el Bidasoa. “Como dice también el hijo de Brieger en el documental, la película tenía algo raro, un tufillo extraño. No enseñaba ciudades, y sólo se centraba en lo salvaje y misteriosos de los vascos. Además de mostrar mucho los Lauburus, que por aquel entonces no eran tan redondeados y se parecían a una esvástica”. El filme hacía mucho hincapié en temas muy queridos por los nazis como el deporte (“Todo pueblo tiene un frontón” dice el documental) y destacaba los rasgos arios de los vascos, buscando mostrar su pureza racial.
%20copia.jpg)


Comentarios
Publicar un comentario